sábado, 9 de abril de 2016

Cheesecake o tarta de queso de Dulce de leche

      
   No tengo que decir que la tarta de queso o "Cheesecake" es mi pastel favorito. Me llevaría todo el día comiéndolo y es que, el cheesecake para la repostería es como las pizzas para la comida, admite todo aquello que tú quieras echarle... ¡Sólo deja volar tu imaginación!

    A mi hermano le ocurre lo mismo y... hace unos días comió una porción en un restaurante y quedó impactado por su sabor. No tardó en pedirme que le hiciera una lo más parecida a aquella que tanto le había gustado y bueno, ya sabéis... ¡Me puse manos a la obra!

   Lo curioso es que mi hermana la probó y descubrió con ella el DULCE DE LECHE y flipó en colores... ¡Quedó tan enamorada de su sabor que me pidió que le hiciera una tarta de queso de dulce de leche para celebrar su cumpleaños!

    Así que... Me vi obligado (jajaja) a investigar y buscar la receta perfecta de Cheesecake de Dulce de leche y bueno, según mi hermano que fue el que la encargó... el resultado se parecía muchísimo a aquella porción que le encantó... ¡O eso dice! ¡Prueba superada! jajaja...

   Por tanto, no me enrollo más y os paso los ingredientes....


Los ingredientes para preparar esta riquísima delicia son los siguientes:

            Para la base de galletas:

·         180 gr. de galletas dipo “María” (yo la uso sin azúcar)
·         90 gr. de mantequilla sin sal.

Para la crema de queso:

·         500 gr. de nata para montar. (mínimo 35% de m. g.)
·         500 gr. de queso crema tipo “Philadelphia”.
·         5 hojas de gelatina.
·         90 gr. de azúcar.
·         3 cucharadas grandes de dulce de leche repostero.

Para la capa de dulce de leche:

·         El resto del bote de dulce de leche (430 g.)
·         1 lámina y media de gelatina.

Los pasos para hacerla son los siguientes:

1.      Primero picamos las galletas con la ayuda de una picadora. Si no tienes, ¡No pasa nada! ¡Mételas en una bolsa de plástico y apaléalas con una botella o con un mazo! Una vez picadas, le damos un golpe de calor a la mantequilla en el micro y se la incorporamos a las galletas… ¡Movemos bien y ya tenemos nuestra base lista para echarla en el molde y dejarlo enfriar mientras hacemos la crema!

2.      ¡Ahora vamos a por la crema! Este es el momento en que tienes que poner a hidratar las hojas de gelatina en un platito con agua (solo las 5 de la crema, reserva una y media para después)

3.      Echa la nata con el azúcar en un cazo y ponlo a calentar a fuego medio. Una vez que esté bien caliente, incorpora la crema de queso y no dejes de mover. En este momento ya la gelatina se habrá hidratado. Sácala del agua y escúrrelas bien apretando con la mano e incorpórala a la crema caliente. ¡Verás cómo desaparece en cuanto entre en contacto con el calor de la crema! Remueve unos minutos y listo.

4.      Ahora echa las tres cucharadas de dulce de leche en la crema y no dejes de mover hasta que esté bien disuelto.

5.      Para incorporar la crema en el molde yo te aconsejo que te ayudes de una cuchara. Colócala en la base y deja caer la crema encima de ella para que la fuerza del líquido no deshaga la galleta. ¡Y en cuanto temple la metes al frío!

6.      Una vez fría,  hidrata una hoja y media de gelatina. Mientras tanto,  mete el bote de dulce de leche al micro unos 30 segundos, notarás que se pone muy líquida. ¡Ahora échale la gelatina y verás cómo se deshace! Cuando temple incorpórala a la tarta y deja de nuevo que enfríe antes de desmoldar. ¡Y listo!


Para la decoración yo elegí hacer unos rosetones de chocolate blanco y nueces porque a mi hermana le encanta el chocolate blanco. ¡Quedó genial! Pero vosotros podéis ponerle lo que más os apetezca, es cuestión de imaginación…

sábado, 2 de abril de 2016

Alfajores de dulce de leche y coco


         La receta que os presento hoy y la próxima tienen un sabor porteño, a tango y mate… ¡Y a dulce de leche! ¡Mi gran descubrimiento repostero! Aún no puedo creer que haya gente que no lo haya saboreado… ¡Increíble lo que se pierden!

¡Adoro el dulce de leche!

Así que, hoy propongo unos riquísimos ALFAJORES DE DULCE DE LECHE Y COCO que os aseguro están en mi lista de pastitas favoritas. Son un híbrido entre una galleta de mantequilla y una pastita de té… ¡Una mezcla explosiva!

Si además, la hacéis de un tamaño pequeño ya… ¡Se comen sólos! Y son ideales para acompañar un buen café, para llevar a una merienda o para regalar en una cajita.

¡Un detalle repostero perfecto!

            Allá voy con los ingredientes:

  • 200 g. de mantequilla con o sin sal a temperatura ambiente.
  • 160 g. de azúcar.
  • 3 yemas de huevo.
  • 225 g. harina.
  • 275 g. de harina de maíz (Maicena)
  • 2 cucharadas de levadura en polvo tipo Royal.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • Dulce de leche “repostero”.

¡PRE-CALIENTA EL HORNO A 180 GRADOS!

            El proceso es muy sencillo:
  1. En primero lugar debéis mezclar (con la ayuda de una amasadora de varillas, o con la manos, o con lo que sea) la manteca con el azúcar hasta que esté bien integrada.
  2. En este momento mezcla en un bol la harina de trigo con la de maíz y la levadura. Si puedes tamízalo para asegurarte de que no te queden grumos pero bueno… no es obligatorio.
  3. Ahora incorporamos las yemas de huevo una a una y le añadimos el extracto de vainilla (Opcional) Por último añade poco a poco la mezcla de harinas y amasa hasta que esté todo bien mezclado. A partir de aquí, es mejor que la masa la trabajes encima de la encimera. Espolvorea Maicena en la zona de trabajo y continúa amasando hasta que tengamos una masa fina.
  4. Con la ayuda de un rodillo estira la masa hasta que tengamos un grosor de unos 0.5 cm. Si la masa se pega al rodillo embadúrnalo de Maicena.
  5. Con la ayuda de un vaso de "chupitos" corta círculos. Para que no se quede pegado al vaso yo lo que hago es que paso la boquilla del vaso por la Maicena de vez en cuando. De esta manera se desmoldará sola la masa.

¡AL HORNO!

            Coloca los alfajores sobre papel de horno en una bandeja y hornéalos a 180 grados durante unos 8-10 minutos. ¡Depende de tu horno! ¡No le quites el ojo!


¡Recuerda que estos alfajores deben quedar muy "blanquitos"! ¡No deben dorarse! Al llevar harina de maíz, los alfajores se deshacen en la boca, pero si los doramos quedarán más duros de lo que deberían, así que… ¡No dejes que se doren!

¡AHORA A POR EL DULCE DE LECHE!

            El último paso es rellenarlos de dulce de leche repostero. Yo para ello, lo que hago es meter el dulce de leche en una manga pastelera pero si no tienes puedes echarlo con la ayuda de una cucharilla de café y… ¡mucho pulso! Y para terminar lo pasas por coco rallado. De esta manera el coco se queda pegado al dulce de leche y el resultado es ¡Total!


¡No respondo de que no podáis parar de comer alfajores!...¡Quedáis avisados/as! 

sábado, 26 de marzo de 2016

Bizcocho de claras con kirsch y almendras


  Ya se está acabando la Semana de Pasión y tenemos que reponer energías “reposteriles”. En esta ocasión os traigo una receta que sorprende por su sencillez y sabor. El BIZCOCHO DE CLARAS es una genial idea para gastar las claras que dejamos sin usar en recetas como la leche frita, yema tostada, etc.

            Se trata de un bizcocho rápido al que puedes añadir cualquier licor. Yo para este bizcocho he elegido un licor de cereza amarga (o aguardiente de cereza) más conocido como Kirsct y que podéis encontrar en cualquier supermercado. Este toque de licor le dará un toque súper bueno que lo hará sin duda una merienda diferente.

            ¡Me encanta este bizcocho! Y además, he decir que su sabor no sólo me ha sorprendido a mí sino también a aquellos/as que lo han catado ¡Ya lo he hecho dos veces en una semana! ¿Porqué será? Jajajaja….

¡Ahí voy con los ingredientes que vamos a necesitar!

        Ingredientes:

  • ·         4 claras de huevo.
  • ·         100 gr. de harina.
  • ·         175 gr. de azúcar.
  • ·         100 gr. de mantequilla sin sal.
  • ·         Un chorrito de Kirsct (aguardiente de cereza)
  • ·         Almendras en láminas.

¡Espera! Antes de pasar a los pasos que daremos para su elaboración quiero daros unos consejos importantes:

-          Antes de nada, derrite los 100 g. de mantequilla en el micro para que nos dé tiempo a que enfríe. Este dato es importante, si echamos la mantequilla caliente en la mezcla la temperatura hará que las claras bajen y el bizcocho no nos suba lo suficiente en el horno. ¡Lo digo por experiencia! Jajajaja… (realmente lo hice 3 veces en una semana, jajaja)
-     Monta bien las claras a punto de nieve, cuando más las montes más esponjoso saldrá nuestro bizcocho… ¡Dale caña a la amasadora!

      Elaboración:
  1. 1.      Precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
  2. 2.      Derretimos la mantequilla en el micro y la reservamos.
  3. 3.      Montamos con la ayuda de unas varillas las claras a punto de nieve.
  4. 4.      Una vez montadas, incorporamos el azúcar poco a poco sin dejar de batir.
  5. 5.      Ahora incorporamos la harina también sin dejar de batir.
  6. 6.      Por últimos le añadimos el chorrito de kirsct y batimos durante unos segundos.

Ahora es el momento de engrasar el molde donde lo vayamos a hornear. Echamos una capa de almendras en láminas en el fondo del molde e incorporamos la masa encima. Lo metemos al horno durante a 180 grados durante unos 35-45 minutos. Antes de sacar el bizcocho le pincharemos con un palillo y si este sale limpio ¡nuestro bizcocho estará listo!

Ahora ya sabes todo lo que hay que saber para hacer este delicioso bizcocho que además viene genial para mantener a raya los niveles de COLESTEROL.

Además, para muestra un botón, si seguís correctamente cada paso, comprobaréis como el bizcocho de claras sale esponjosísimo... ¡Y blanquito blanquito! 

¡Si es que no hay nada como saber qué ingredientes elegir para hacer estas delicias!

¡Feliz semana a todos/as y nos vemos en nada con otra sorprendente y sencilla receta dominguera! Gracias de nuevo por compartirlas en las redes sociales y por vuestros “me gusta” en Facebook… ¡Cada vez somos más y más! ¡Yupiiiiii!

sábado, 19 de marzo de 2016

Leche frita (Semana Santa 2016)


         ¡Ya está aquí la Semana Santa! Así que hay determinadas recetas que no podemos dejar de hacer para la merienda de estos días… ¡Sobre todo si sus ingredientes son tan “de andar por casa” como es el caso que nos ocupa!

           Hoy os traigo una de esas recetas “de abuelos” que me traen recuerdos de mi infancia y estoy seguro de a muchos de vosotros/as os pasará algo parecido. ¡Mi abuela la hacía genial y a mí me encanta! ¡Así que esta receta va dedicada a ellos!

            Así que… ¡Allá voy con los ingredientes que necesitaremos!

           Ingredientes:

  • ·         1 litro de leche entera.
  • ·         100 gr. de harina de maíz.
  • ·         Una pizca de canela.
  • ·         1 cucharadita de aroma de vainilla.
  • ·         50 gr. de azúcar.
  • ·         4 yemas de huevo.

           Proceso:
  1.  Preparamos el molde donde vayamos a echarla con un papel film en el fondo para que después nos sea más fácil desmoldarlo.
  2.  Ponemos en un cazo a calentar la leche hasta que esté a punto de hervir. Ahora bajamos un poco el fuego e incorporamos poco a poco la harina de maíz sin dejar de mover para que no queden grumos.
  3.  A continuación incorporamos el azúcar, la vainilla, la  canela y las cuatro yemas de huevo. ¡Importante no dejar de mover en ningún momento para que la mezcla quede cremosa y sin grumos.
  4.  Cuando la mezcla sea homogénea, la echamos en el molde y tapamos con papel film evitando que cree costra. La metemos a la nevera unas 5 horas para que cuaje bien.
       ¡A freírlas!
  • 1.      Sacamos la masa del molde. La cortamos en cuadraditos no muy grandes.
  • 2.      Pasamos los cuadraditos de leche por harina y después por huevo.
  • 3.      Las freímos con abundante aceite caliente unos segundos. ¡Cuidado que se ponen muy blandos si los dejamos mucho tiempo! ¡Freír sólo vuelta y vuelta!
  • 4.      Cuando estén fríos, les quitamos los hilillos que le hayan podido quedar del huevo y los pasamos por azúcar y canela al gusto. ¡Y listo!

Como veis, esta receta no tiene ninguna dificultad, tan sólo tendréis que programar cuándo la vais a realizar para que os dé tiempo a que cuaje.

Si tenéis alguna duda del proceso no dudéis en poneros en contacto conmigo a través de los comentarios en el blog o a través de la página “Recetas para un domingo” en Facebook. ¡Estaré encantado de ayudarte!

¡Feliz Semana Santa 2016 a todos/as y que lo paséis genial “reposteando”!  

domingo, 6 de marzo de 2016

POLEÁ con canela y miel

     
      Llegaron los días previos a la
Semana Santa y no hay cuaresma que se precie sin una buena “Poleá” en la mesa. Al igual que el “Arroz con leche” la “Poleá” es una receta muy típica de estos días que cada vez se hace menos. Yo tengo que reconocer que no lo había comido mucho aunque me consta que a mi abuelo le gustaba mucho.

      Un día, por azar me lo sirvieron en un restaurante y he de reconocer que me sorprendió mucho su sabor. Huele fenomenal y los ingredientes son muy básicos. El sabor es realmente delicioso porque es una mezcla entre canela y anís que no deja indiferente.

     Os animo a que la hagáis porque quizá os pase como a mí. ¡No os dejéis engañar! ¡los postres caseros de antaño tienen un sabor que los hacen únicos y están lejos de ingredientes extraños!
            
       Os detallo los ingredientes:

  • ·         75 g. de aceite de oliva (si es virgen extra aún mejor)
  • ·         1 cascara de limón.
  • ·         1 ramita de canela (o canela en polvo)
  • ·         10 g. de matalauva o anís en grano.
  • ·         120 g. de azúcar (al gusto)
  • ·         70 g. de harina de trigo.
  • ·         750 g. de leche entera.
  • ·         Miel y picatostes… o palitos de chocolate… etc.

¡Ahí van los pasos para hacer este riquísimo postre de cuaresma!

1.      Lo primero es poner al fuego el aceite, la matalauva, la canela y la cáscara de limón. Deberá hervir durante unos segundos para asegurarnos de que toda la esencia queda en el aceite. Apartamos del fuego, colamos el aceite y lo reservamos. Si te gusta, puedes dejar en el aceite un poquitín de matalauva para que después aparezca en la crema… a mí me resulta agradable…

2.      Ahora vuelve a poner a fuego medio-alto el cazo con el aceite, la leche, el azúcar y la harina. Este momento es quizá el más complicado. ¡No debes dejar de remover para que ligue bien la mezcla! Poco a poco notarás que va espesando. Cuando esté en su punto apártala del fuego. ¡Ya la tienes!

3.      Repártela en cuencos de barro (es más típico) o vasitos y deja que enfríe. Para servirla lo ideal es echarle un chorrito de miel y unos picatostes. Este postre puede servirse calentito o frío. ¡Todo depende el gusto de los comensales! ¡A mí me encanta de las dos formas!

¡Y ya lo tienes! Quizá no lo conocieras o pienses que es un poco extraño pero os puedo asegurar que está realmente rico. ¡Tiene un olor a canela y anís que no se puede describir!

Los que tengáis Thermomix también podréis hacerla porque sale muy bien y con ella es aún más fácil hacerla. Si alguien necesita el proceso ya sabe dónde encontrarme.

¡Os mando un saludo a todos y espero que os animéis a realizar estas recetas tradicionales que nunca fallan!

jueves, 3 de marzo de 2016

Bizcocho de chocolate para tartas

       
        En esta ocasión os traigo una tarta de chocolate con relleno de dulce de leche y fresa y cobertura de trufa. ¡Si! ¡Sé lo que estáis pensando! ¡Y es cierto! ¡Me encanta la trufa! Desde que descubrí que era muy fácil de hacer no puedo parar de cubrir mis tartas con trufa… ¡Anímate a hacerla y te convertirás en un “Trufi-adicto” como yo!

                A continuación te paso los ingredientes del Bizcocho de chocolate. ¡Te advierto que si lo haces no dejarás ya nunca de hacer este bizcocho porque sirve tanto para relleno de tartas como para comer sólo! ¡Es mi receta preferida de Bizcocho!

                Ingredientes para el Bizcocho de chocolate:
  • ·         300 g. de harina de trigo.
  • ·         300 g. de azúcar glass.
  • ·         150 g. de mantequilla (con o sin sal) a temperatura ambiente.
  • ·         240 ml. de leche.
  • ·         2 huevos tamaño “M”.
  • ·         2 cucharaditas de levadura química tipo Royal.
  • ·         1 cucharadita y media de bicarbonato sódico.
  • ·         1 cucharadita grande de vinagre.
  • ·         2 cucharadas generosas de cacao en polvo (no vale Cola-cao o Nesquik)
  • ·         Media cucharadita de sal.
  • ·         8 g. de azúcar avainillado o esencia (si tienes, no es imprescindible).
  • ·         1 cucharada generosa de miel.

Ahora te cuento como vamos a hacerlo. ¡Te recuerdo que si quieres un bizcocho bastante grande lo mejor es que dobles la cantidad.
¡Ahí voy con el proceso!

1.       Lo primero será preparar el suero de leche. ¿Cómo? Muy sencillo. Echa la leche en un vaso y añádele una cucharada grande de vinagre. Remueve. Notarás que se corta. ¡Bien! Eso es lo que queremos. Resérvala.
2.       Ahora amasa bien la mantequilla hasta que esté bien pomada (a mano con varillas, a máquina, con amasadora o thermomix, no importa… ¡Tú puedes!) Cuando esté lista añade el azúcar glas y amasa bien para que se mezcle.
3.       Incorpora los dos huevos y amasa bien. Si los huevos los acabas de sacar de la nevera notarás que la masa toma un aspecto extraño, como si estuviera cortada. ¡No entres en pánico! ¡No pasa nada! Eso es que se ha producido un cambio de temperatura brusco. Tú ni caso… Continúa… ¡Que nada te pare!
4.       Añade el azúcar avainillado o la esencia (si es que has decidido echarlo). En un bol aparte, mezcla la harina, el cacao y la levadura (y un poco de sal). Poco a poco ve incorporándolo a la masa y cuando observes que está bastante espeso… ¡Echa poco a poco el suero de leche que teníamos reservado! Amasa bien…
5.       ¡Pon a precalentar el horno a 180 grados durante 10 minutos!
6.       Por último, engrasa el molde de bizcocho y… echa la mezcla en él! Hornear durante unos 30 minutos. Cuando creas que esté, pínchalo con un palillo y si sale limpio ¡Lo tienes! Si no… ya sabes, déjalo un poco más hasta que lo esté. 
¡Ya tienes el bizcocho!

                Ahora solo tienes que pensar en la decoración. Yo lo rellené de dulce de leche y crema de fresa pero tú puedes darle rienda a tu imaginación y rellenarlo de lo que más te guste.

        
        Te dejo a continuación el enlace para que puedas ver la receta de trufa por si decides hacerla como yo. ¡No es complicado pero tendrás que hacerla el día antes porque es conveniente que la dejes enfriar bastante tiempo!


Espero que os animéis a hacerla porque es realmente sencillo hacer una tarta y no se tarda nada. Como digo siempre, para hacerla lo único que tienes que tener es “ganas de hornear”. ¡Anímate!

PDT: Los cerditos son lo único que no se come de la tarta, lo demás... ¡Todo!

domingo, 14 de febrero de 2016

Cheescake de mermelada de frambuesa


¡No puede pasar el día de los enamorados sin que os ponga la receta de este fantástico “Cheecake de mermelada de frambuesa”!

Sin duda es la tarta de queso más rápida y más rica que existe… ¡Si si! Podrás encontrar millones de recetas pero os aseguro que esta se hace en pocos minutos y el resultado es magnífico.

¡En esta ocasión yo mismo hice la mermelada! La semana pasada tuve la suerte de poder ir a recoger las frambuesas yo mismo a un campo de Lepe y con ella he hecho esta deliciosa mermelada que está… ¡Ni os cuesto! ¡Por cierto! ¡La receta de mermelada es muy fácil! Os la paso estos próximos días…

Los ingredientes para preparar esta riquísima delicia son los siguientes:

            Para la base de galletas:

·         180 gr. de galletas dipo “digestive” o “María” (yo la uso sin azúcar)
·         90 gr. de mantequilla sin sal.
·         150 gr. de mermelada de frambuesa.

Para la crema de queso:

·         500 gr. de nata para montar. (mínimo 35% de m. g.)
·         500 gr. de queso crema tipo “Philadelphia”.
·         5 hojas de gelatina.
·         90 gr. de azúcar.

Los pasos para hacerla son los siguientes:

1.      Primero picamos las galletas con la ayuda de una picadora. Si no tienes, ¡No pasa nada! ¡Mételas en una bolsa de plástico y apaléalas con una botella o con un mazo! Una vez picadas, le damos un golpe de calor a la mantequilla en el micro y se la incorporamos a las galletas… ¡Movemos bien y ya tenemos nuestra base lista para echarla en el molde y dejarlo enfriar mientras hacemos la crema!

2.      ¡Ahora vamos a por la crema! Este es el momento en que tienes que poner a hidratar las hojas de gelatina. Echa la nata con el azúcar en un cazo y ponlo a calentar a fuego medio. Una vez que esté bien caliente, incorpora la crema de queso y no dejes de mover. En este momento ya la gelatina se habrá hidratado. Sácala del agua y escúrrelas bien apretando con la mano e incorpórala a la crema caliente. ¡Verás cómo desaparece en cuanto entre en contacto con el calor de la crema! Remueve unos minutos y listo.

3.      Para incorporar la crema en el molde yo te aconsejo que te ayudes de una cuchara. Colócala en la base y deja caer la crema encima de ella para que la fuerza del líquido no deshaga la galleta. ¡Y en cuanto temple a la neveeeeerrrraaaaa!

4.      Una vez fría, te aconsejo que pongas a hidratar una hoja de gelatina. Échale a la mermelada un poco de agua y métela en el micro por unos segundos. Cuando la mermelada esté caliente, notarás que se pone muy líquida. ¡Ahora échale la hoja de gelatina y verás cómo se deshace! Cuando temple incorpórala a la tarta y deja de nuevo que enfríe antes de desmoldar. ¡Y listo!

Os aseguro que esta tarta triunfa allá donde la llevéis porque está muy cremosa y suave. Además, recuerda que puedes jugar con los colores y la mermelada. Puedes usar fruta fresca, combinar con varias de ellas, usar gelatina transparente y meterle rodajas de limón, etc. ¡Saca el repostero creativo que llevas dentro!

Espero que hayáis tenido un día de San Valentín muy pero que muy bonito y ya sabéis, no es necesario estar enamorado para hacer esta tarta… ¡Estar enamorado de la repostería ya te vale! 

Yo me hice mi "Mini-Cheescake" porque no podía esperar hasta hoy para probarla. ¡Adora la tarta de queso! Así que... con la ayuda de un molde pequeño me hice una para poder "catarla" y no estropear la que había preparado para el almuerzo de hoy con los amigos. ¡Ya sabési! ¡Es otra idea! Podéis hacer varias pequeñas individuales cuando no queráis hacer una sola tarta de manera tradicional... 


¡FELIZ DÍA DE LOS ENAMORADOS 2016!