domingo, 5 de junio de 2016

Galletas con efecto PIZARRA (Glasa y fondant)

En este post os traigo otra buena idea para vuestra mesa dulce. ¡Tienes una boda y quiere hacer tú mismo un detalle dulce para tus invitados? ¡No lo dudes! Estas galletas además de ser parte de tu mesa dulce también será parte del recuerdo ¡Nadie se las querrá comer de lo bonitas que son! ¡Ya lo veréis!

En este caso, Vanesa, Mª Carmen, Eva y un servidor las hemos hecho para la mesa dulce de una boda y… ¡Bueno! ¡Volaron! Esta es la mejor prueba de que no puedes dejar de hacerlas para cualquier acontecimiento que tengas…

Te paso los ingredientes para hacer las galletas:
  • 200 g. de mantequilla sin sal.
  • 195g. de azúcar glass.
  • 1 huevo.
  • 400 g. de harina de trigo.
  • Media cucharadita de sal.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (¡O canela!)

            Después para decorarlas necesitarás:
  • Fondant de color negro.
  • Glassa Real y colorante negro.
  • 1 Bolígrafo blanco “alimentario”.

            Ahora, sólo tienes que seguir esto sencillos pasos y tendrás tus deliciosas galletas para decorar:
  • Lo primero que vamos a hacer es mezclar bien la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar glass hasta que la mezcla esté bien "pomada" (como una crema blanquecina).
  • Una vez que tengamos la mantequilla bien integrada con el azúcar vamos a echar el huevo y la sal y ¡a amasar bien!
  • Ahora vamos a ir incorporando poco a poco la harina hasta que vayamos obteniendo una masa cada vez más consistente.
  • Seguimos amasando. Ahora cambiamos a las varillas de amasado... porque la masa cada vez será más consistente y nos costará más amasar... (lo puedes hacer también con las manos ¡Sin problema!)
  • Cuando veamos que ya la masa está bastante más consistente, la echamos en la encimera y seguimos amasando a mano durante unos minutos hasta obtener una bola de masa.
  • Ahora es el momento de dividir la masa en dos e ir amasando con un rodillo hasta que tengamos un grosor de unos 8 milímetros.
  • TRUCO: Una vez que tengamos la masa estirada lo mejor es meterla un ratito en la nevera antes de cortar las galletas con los cortadores.

¡Y al horno! Recuerda precalentar el horno a 180 grados para que esté muy calentito cuando metamos las galletas. En 12-15 minutos estarán listas. El truco está en sacarlas cuando tengan los bordes doraditos.

Al salir, lo mejor es no tocarlas mucho porque se pueden partir. Aún estarán algo blanditas pero tranquil@ ¡Al enfriarse endurecerán! Yo las suelo dejar enfriar en una rejilla que apoyo sobre unos vasos boca abajo.

Ahora ya tenemos nuestras galletas ¡Pero no te las comas todavía! ¡Lo sé, es complicado no lanzarse! pero debes esperar porque es mejor comérselas cuando están decoradas. ¡Eso es justamente lo que vamos a hacer a continuación...

Decoración:

La decoración puedes hacerla de dos maneras diferentes:

Con fondant negro:

Esta es quizá la más sencilla. Si no has usado nunca la glasa o no tienes buen pulso te recomiendo que uses esta versión. El resultado es ¡Fantástico!

Sólo tenemos que ir extendiendo bien el fondant con la ayuda de un rodillo e ir colocándolas sobre las galletas. ¡El fondant lo pegaremos a las galletas con un poco de agua y azúcar!

Con glassa Real:

Esta versión también es muy divertida pero requiere quizá de más paciencia y entretenimiento. La glassa real la compramos así, sólo tenemos que mezclarla con agua y echarle el colorante negro para poder usarla.


Le aplicamos la glassa con paciencia (y la ayuda de una manga pastelera con una boquilla) en las galletas y dejamos que se sequen bien para poder escribir sobre ellas. La glassa quedará dura y podremos escribir encima sin problema.


Después, sólo tendréis que escribir sobre ellas, meterlas en bolsitas y anudarlas con un lazo que os guste. ¡Y ya están listas para ser devoradas! ¡O no...! jajajaja!!

domingo, 22 de mayo de 2016

Bizcocho de limón con azúcar mascabada (Super esponjoso)


      ¡Lo sé! Soy consciente de que la repostería incluye mucha azúcar pero, ¿Sabéis que existe un azúcar que tiene un sabor diferente a la blanquilla que usamos habitualmente? Pues sí.

     Se trata del azúcar mascabado, es un azúcar de caña integral, no refinada que tiene un color marrón oscuro y una gran cantidad de melaza, lo que le da un gusto muy particular así como una textura pegajosa. ¡Su sabor es realmente distinto!

       Eso sí, no quiero que nadie se lleve a engaños, este azúcar tiene un aporte calórico similar a la que usamos tradicionalmente pero si es cierto que su sabor es distinto. Hay quien piensa que este azúcar es ligeramente más beneficiosa para dietas o incluso para personas con diabetes, pero no hay ningún estudio que afirme esto. Así que yo… ¡Lo elijo por su sabor!

            Bueno, pues eso, que no me enrollo más y os paso la receta:

            INGREDIENTES:
  • 190 g. de azúcar mascabada (o azúcar moreno si no tienes)
  • 270 g. de harina de fuerza.
  • 15 g. de levadura en polvo.
  • 4 huevos.
  • 120 g. de aceite de girasol.
  • 1 yogurt natural o de limón (125 g.)
  • Ralladura de un limón.

            El proceso de este bizcocho es muy pero que muy fácil. Sólo tienes que comenzar batiendo bien los ingredientes húmedos y después vas añadiendo los secos. ¡Y listo!

            Hornéalo a 170 grados con calor arriba y abajo durante unos 40 minutos y a 160 grados si usas ventilador.

            Para que te salga un bizcocho realmente bueno y esponjoso no dudes en leer la entrada anterior a esta. Allí encontrarás trucos que te vendrán genial para que el resultado de tu bizcocho sea especialmente bueno.


            ¡Espero que el resultado te guste tanto como me gustó a mí! A partir de ahora ya sabes, el azúcar que elijamos otorgará a nuestro bizcocho un sabor diferente. ¡Pruébalo!

miércoles, 18 de mayo de 2016

Trucos para que tus bizcochos sean más esponjosos, altos y sabrosos.

       ¿Estás cansada de que tus bizcochos no suban? ¿A menudo se te apelmaza por dentro? ¿Quieres que tus bizcochos estén más esponjosos? ¿Te gustaría que tus bizcochos permanecieran jugoso más tiempo? No te pierdas los trucos que te voy a ofrecer a continuación… ¡Lamentarás no haberlos conocido antes!


     Muchas veces he escuchado la frase “no me suben los bizcochos” o lo que es aún peor “me subió muchísimo y al sacarlo del horno se vino abajo” y es que son muchos los aspectos que pueden estar influyendo para que esto te ocurra. A continuación voy a ofrecerte algunos consejos que te ayudarán a hornear el bizcocho más delicioso del planeta:

  • Usa la temperatura idónea. Un fallo común es querer hacer los bizcochos muy rápidos. La temperatura ideal para hacer nuestros bizcochos será de 180 grados. Calor arriba y abajo. ¡No corras! El bizcocho a muy alta temperatura subirá muy pronto pero perderá aire nada más salir del horno. Si usas ventilador deberás hornear tus bizcochos a 160 grados. Recuérdalo: “Tu bizcocho necesita tiempo de horneado”.  
Bizcocho de claras

  • Temperatura del molde. Aunque nunca lo hayas pensado, la temperatura del molde es fundamental para que tus bizcochos suban más o menos rápidos. Introduce el molde del bizcocho siempre en la nevera una hora antes de meterlo al horno. ¿No has notado que los bizcochos suelen subir mucho por la parte central y menos por los laterales? Eso es en parte debido al contraste de temperatura de la mezcla y el molde. TRUCO: También puedes atar un trapo previamente humedecido alrededor del molde. Esto hará que la temperatura del molde se caliente de manera más progresiva. ¡Pruébalo!

  • Ingredientes a temperatura ambiente. Lo ideal es tener todos los ingredientes a la misma temperatura para que ese contraste no mande al traste nuestra exquisita creación. Sobre todo huevos, mantequilla, etc. si los incorporamos a la masa directamente de la nevera afectará en gran medida a la textura de nuestro bizcocho. ¡Recuerda sacar siempre un ratinín antes de la nevera todos los ingredientes que necesitas! (¡salvo que la receta diga lo contrario!).
  • Bizcocho de chocolate para tartas
  • Si la masa está lista hornéala inmediatamente. La masa del bizcocho no admite esperas. ¡No dejes pasar mucho tiempo una vez lista! Lo único que conseguiremos es que pierda aire. ¡amasa y hornea!

  • ¡Cuidado con el bizcocho de chocolate! Tendemos demasiado a querer convertir los bizcochos “básicos” en bizcochos de chocolate. ¡Esto no está mal! Pero si es fundamental saber que el chocolate (Cacao en polvo deshidratado, Nutella, Cola-cao, etc) se comporta de nuestra masa de una forma especial que puede ir en contra del objetivo que perseguimos. El cacao tiende a absorber más humedad de nuestra mezcla que cualquier otro ingrediente. Si no lo tenemos en cuenta podría salirnos un bizcocho apelmazado y con una textura bastante desagradable. Truco: ¡Échale una cucharadita de miel a la mezcla! Esto hará que nuestro bizcocho sea más jugoso y se conserve así mucho más tiempo.

  • Si usas cacao aplica esto: “+ CACAO – HARINA”. No olvides también que el porcentaje de cacao que añadamos a nuestra mezcla deberíamos restarlo de harina. ¡No te la juegues añadiendo tanta cantidad de ingredientes secos! (+ cacao - harina).
    Bizcocho de mascabo
  • ¡Una masa con mucho AIRE! Para que nuestros bizcochos suban mucho y estén por dentro muy esponjosos debemos introducir en la masa mucho aire. ¿Cómo? Cuando vayas a preparar la masa de tu bizcocho mucha antes que nada los huevos con el azúcar. ¡Bate muy bien y durante bastante tiempo! La masa duplicará su tamaño. A partir de este momento no mezcles con una amasadora o a máquina. Hazlo a mano, con una espátula y con movimientos envolventes ¡Para que no pierda el aire que le hemos introducido!

  • Bicarbonato + Vinagre > Bizcocho esponja. Aunque te parezca algo raro, el bicarbonato y el vinagre harán una reacción dentro de la masa de tu bizcocho una vez que esté horneándose que hará que el resultado ser realmente notable. No debes echar mucha cantidad. Una vez que tengas tu masa lista, mezcla en un pequeño bol una cucharadita de vinagre y otra de bicarbonato y rápidamente añádesela a tu mezcla. Ahora sólo tendrás que hornearlo y punto. El resultado te sorprenderá.

  • ¡No abras el horno durante el proceso! Sobre todo durante los primeros 20 minutos. Las 2/3 partes del proceso de cocción son fundamentales. ¡Si lo haces interrumpirás el horneado y dejará de subir!
    Bizcocho tradicional de limón
  • ¡No te pases en el tiempo de cocción/horneado! Esto hará que tus bizcochos se sequen en exceso y no es esto lo que queremos. Lo normal es 7 minutos por cada centímetro de grosor de la masa. Si es de chocolate debes aumentar un poco el tiempo de cocción.

  • ¡Deja que se atempere antes de desmoldarlo! Un error bastante común es querer desmoldar muy pronto. ¡A mí me ocurre a menudo! Esto nos llevará a que nuestro bizcocho se rompa! ¡Pero tampoco te pases! Lo normal es dejarlo enfriar unos 8/10 minutos. Si lo dejamos más tiempo nuestro pastel puede quedarse pegado al molde con el consiguiente resultado catastrófico.

  • ¡No te flipes con los ingredientes! A menudo queremos bizcochos perfectos usando la medida de los ingredientes “a ojo”. Esto es un error ya que en la receta de bizcochos es muy importante usar la medida correcta de cada ingrediente. Esto nos ayudará a que el bizcocho tenga la textura ideal, ni muy seco ni muy húmedo. ¡Pesa bien todo los ingredientes y no improvises!


Creo que si tienes en cuenta estos consejos llegarás a conseguir tu bizcocho perfecto. Recuerda que hornear un buen bizcocho es algo complicado y se consigue horneando mucho e investigando hasta encontrar la receta perfecta. Estoy seguro de que a partir de este momento tus bizcochos serán un ANTES Y UN DESPUÉS. 

sábado, 14 de mayo de 2016

Piruletas de chocolate



       ¡Estamos en el mes de las flores! ¡Y de las comuniones! ¡Y de las bodas! ¡Y de todo! Así que, no tengo una ocasión mejor para mostraros esta bonita idea que seguro no vais a poder resistir a hacer... ¡Son muy fáciles de hacer y son un detalle fantástico!


     Tan sólo necesitáis unas tabletas de chocolate, unos palos de pinchito y unos sprinkles para tener unas bonitas y deliciosas PIRULETAS DE CHOCOLATE ideales para cualquier celebración... ¡Por ejemplo... ¡Un cumpleaños! (Me encanta como detalle para llevar a clase y repartirlos entre los compis del cole)

      Si por el contrario queréis hacerla para una MESA DULCE de una boda (algo más seria) salen geniales si solo las hacemos de chocolate negro y le ponemos unos frutos secos... o los combinamos con chocolate blanco... no sé... ¡Se me ocurren tantas ideas!

      Los ingredientes que necesitáis son los siguientes:

  • Una tableta de chocolate blanco.
  • Una tableta de chocolate negro.
  • Otra de chocolate con leche.
  • Sprinkles (cositas de azúcar para decorar)
  • Palos de brochetas.

     Los pasos que debéis dar son los siguientes:

  1. Primero derretimos el chocolate en el micro con golpes de calor de 30 segundos para que el chocolate no se queme.
  2. Después, con la ayuda de una manga pastelera y una boquilla de boca pequeña lo echamos sobre un palo de brocheta que previamente habremos dispuesto en un papel de horno. Recuerda que antes de que enfríe el chocolate debemos poner los adornos de azúcar.
  3. ¡Deja que seque en la nevera y listo!
     Recuerda que, una vez que hayas derretido los distintos chocolates podemos volver a hacerles adornos a las demás piruletas y así mezclaremos los colores. ¡Dale rienda suelta a tu imaginación!

    Para presentarlas puedes meterlas en bolsas de plástico individuales que las protegerán y cuidarán para que lleguen bien a sus destinatarios.
¡Yo las metí en este maceterito tan chulo!
¿Qué otras ideas se te ocurren?

domingo, 24 de abril de 2016

Piononos


No sé si habéis probado alguna vez los auténticos “Piononos de Santa Fe” (Granada) Yo tuve la oportunidad de comerlos hace ya algunos años y bueno… ¡Esos son inimitables! ¡Los mejores sin duda!

Yo hoy he querido hacer un pequeño y modesto homenaje a aquellos deliciosos Piononos con esta versión casera que aunque no son iguales me han hecho recordar aquel sabor a crema pastelera y caramelo.

Son sencillos de hacer y no tienen ninguna dificultad. Lo que tendréis que tener en cuenta es que es mejor hacerlos de un día para otro. Lo ideal es hacerlos por la mañana para tomarlos a la tarde o hacerlos por la tarde para tomarlos al día siguiente.

¡Si no puedes aguantar no te preocupes! ¡Ponte a ello! ¡Quizá te salgan aún mejor! (jejeje, yo soy también muy impaciente, lo entendería).

Vamos a hacerlos en tres partes, pero tranquilos/as porque no tardaremos más de 60 minutos en hacerlo todo.

Bueno, sin más, os paso los ingredientes:

            El Bizcocho:
Os hará falta un soplete de cocina ¡Son baratos!
  • 4 huevos.
  • 100 g. de azúcar.
  • Una cucharada grande de miel.
  • 1 ralladura de limón.
  • 90 g. de harina de trigo.
  • Una pizca de canela.

            La Crema Pastelera:
  • 50 g. de maicena.
  • 2 huevos.
  • Medio litro de leche (2 vasos)
  • 125 g. de azúcar.

            El Almíbar:
  • 100 g. de agua.
  • 100 g. de azúcar.
  • Un chorrito de Ron (Opcional)

            Lo primero que vamos a preparar será el bizcocho.

            ¡Antes que nada pon a pre-calentar el horno a 240 grados! Lo que queremos es que nuestro bizcocho se haga muy bien por fuera y muy poco por dentro para que esté bien flexible.

  1. El primer paso será montar los 4 huevos a punto de nieve. ¡Vamos a meterle mucho aire para que salga bien esponjoso! Lo podemos hacer a mano (con paciencia y fuerza) o a máquina (se montarán más rápido). Mientras montamos los huevos, le añadimos el azúcar y una pizca de sal.
  2. Cuando las claras tengan una tonalidad blanquecina pasaremos a añadirle la cucharada generosa de miel y la ralladura del limón, ¡Y seguimos batiendo!
  3. A continuación tamizamos la harina y la incorporamos a la mezcla en dos veces. Siempre mezclando con la ayuda de una espátula y con movimientos envolventes (para que la masa no pierda el aire).
  4. Por último, engrasamos un papel de horno que hayamos colocado previamente en la bandeja de horno y… ¡Al horno durante tan solo 4 minutos! (¡sii! ¡Sólo 4!) Enseguida veremos cómo se pone oscuro por fuera ¡Eso será señal de que está listo!
  5. Al sacarlo, deberemos extender en la encimera un trapo de cocina mojado y escurrido previamente. Colocamos encima el bizcocho y lo enrollamos en el papel. Después, volvemos a enrollar el bizcocho en el trapo húmedo y lo dejamos enfriar previamente. (una vez frío, lo metemos a la nevera).

            Ahora, pasaremos a hacer el Almíbar:
  1. El primer paso es echar el agua, el azúcar y el Ron en un cazo y poner al fuego fuerte. Cuando esté hirviendo lo dejamos unos 5 minutos y lo apartamos. Dejar enfriar y a la nevera.

            Y para terminar, pasamos a realizar la Crema Pastelera:

        Hacer la crema pastelera es muy fácil y os aseguro que sale riquísima. Sólo tenéis que hacer lo siguiente:
  1. Echamos en un cazo dos vasos de leche y lo ponemos a calentar a fuego medio-fuerte. Por otro lado, en un bol, echamos un huevo por cada vaso de agua (dos en este caso), añadimos el azúcar y mezclamos. Cuando esté mezclado, incorporamos poco a poco la maicena sin dejar de mezclar.
  2. En este momento la leche estará a punto de hervir. Cogemos el cazo e incorporamos al bol una pequeña cantidad de leche para evitar que los huevos de la mezcla se cocinen con el calor de la leche. Mezclamos. A continuación volvemos a poner el resto de leche en el fuego y añadimos toda la mezcla del bol. Importante no dejar de mover con varillas hasta que la crema espese. En ese momento ya podemos retirar del fuego y dejar enfriar.

¡A montar nuestros Piononos!

            En este momento, ya nuestros tres elementos están fríos. Es ahora cuando podemos pasar a montar los Piononos.

  1. En primer lugar, sacamos del trapo nuestro bizcocho y lo extendemos en la encimera.
  2. Bañamos con la ayuda de un pincel nuestro bizcocho con el almíbar.
  3. Extendemos la crema pastelera por todo el bizcocho.
  4. Enrollamos y partimos en trozos de unos 2-3 dedos.
  5. Introducimos la crema pastelera sobrante en una manga y la echamos encima de los piononos.
  6. Echamos bien de azúcar en cada uno de ellos y con la ayuda de un soplete de cocina quemamos el azúcar.


¡Y a disfrutarlos!


sábado, 16 de abril de 2016

Donnuts galseados


         No entiendo como no he colgado antes esta receta. ¡Me chiflan estos Donuts al más estilo Homer Simpson! Hace mucho tiempo que conseguí esta receta y es la cuarta o quinta vez que los hago porque os puedo asegurar que se parecen muchísimo a los originales.

Para aquellos golosos que estén pensando en el chocolate deciros que hay mil formas de chocolatearlos… “chocolate negro con virutas de colores, almendra, combinando chocolate blanco y negro, etc.

¡Además! ¡No podéis imaginar la gozada que supone no hacerles el agujero para después rellenarlos de Nutella! ¡Es la muerte más placentera! Recordad que si no le hacemos el agujero ya no se llamarían Donnuts, serían Berlinas… es una cuestión de nombres, nada más, puesto que la receta es la misma.

Bueno, no me enrollo más y a continuación os dejo los ingredientes para elaborar estos deliciosos Donuts caseros:

Lo haremos en tres tiempos distintos:

Lo suelo comprar en Mercadona
            1º Masa Madre:
·        90 ml de agua tibia.
·        3 gr. de levadura fresca.
·        140 gr. de harina de “media fuerza”.

Masa de donuts:
·        30 gr. de azúcar.
·        15 ml. de leche (dos cucharadas soperas)
·        1 sobre doble de gasificante (como el de la foto)
(en su defecto, se puede echar una cucharadita de bicarbonato sódico y un poco de vinagre)
·        150 gr. de harina de media fuerza.
·        20 gr. de levadura fresca.
·        5 gr. de sal.
·        3 yemas de huevo.
·        60 gr. de mantequilla sin sal.

Glaseado:
·        150 g. de Azúcar glass.
·        4 ó 5 cucharadas de agua.
·        Colorantes (opcional)

A continuación paso a daros los detalles de la elaboración:

Os aclaro, para los que habéis dudado, que la harina de media fuerza se consigue mezclando harina de trigo y harina de fuerza (que es aquella que ya lleva incorporada un poco de levadura) a 50%.

En el caso de que no se tenga harina de fuerza se puede hacer con la harina de trigo sin problema)

  1. Para empezar, calentamos un poco el agua en el microondas y disolvemos la levadura fresca. Una vez bien mezclado y disuelto, echamos la mezcla en un bol y le añadimos la harina. Movemos bien la mezcla (no hace falta amasar en exceso). Se quedará muy pegajosa. Dejamos reposar durante 1 hora aprox. Doblará su tamaño. ¡Ya tenemos lista la Masa madre!
  2. Calentamos un poco la leche y disolvemos la levadura fresca. En un bol echamos la harina junto con la sal, el gasificante, el azúcar, las cuatro yemas y por último la masa madre que teníamos preparada previamente. Mezclamos con las manos muy bien. ¡La masa queda muy pegajosa! Para evitar esto podremos echar un poco más de harina poco a poco pero no en exceso para que los donuts no queden duros.
  3. Una vez bien mezclada la masa, añadimos la mantequilla en trozos (a temperatura ambiente) y volvemos a amasar con las manos hasta que la mezcla quede homogénea. Aquellos/as que dispongáis en vuestra cocina de una amasadora la podéis usar ya que será más rápido y limpio.
  4. Sacamos la masa y la dejamos en la encimera. El bol que estábamos usando lo engrasamos previamente y volvemos a meter la masa en forma de bola. Dejamos reposar durante 1 hora aproximadamente o hasta que doble su tamaño.
  5. Una vez haya fermentado la mezcla, echamos un poco de harina en la encimera y volcamos encima la masa para trabajarla de nuevo con las manos. Movemos bien. (Si está muy pegajosa volver a echar algo más de harina pero sin abusar – También viene bien engrasarse las manos para que la masa no se nos pegue).
  6. Una vez que tengamos la masa trabajada, la extendemos con un rodillo dejándole un grosor de aproximadamente 1 cm. 
  7. Con el cortador de donuts o con dos vasos de distinto tamaño pasados previamente por harina cortamos los donuts (si los queremos rellenar de chocolate no le hacemos el agujero). Dejamos reposar los donut encima del papel vegetal y los dejamos que crezcan y doblen su tamaño.

Ahora es el momento de freir los donuts (o meter al horno para aquel o aquella que lo prefiera):

Una vez listos, calentamos aceite de girasol a unos 180º (que no llegue a hervir) y freímos los donuts. Yo lo que hago es que corto el papel vegetal que hay alrededor del donut y lo meto en la sartén con el papel. Al calentarse el papel se separa y es fácil de retirar. Con esto conseguiremos no tocar el donut evitando así que se nos deformen. Freír hasta que estén dorados y retirar en un plato con papel para absorber el exceso de aceite.


GLASEADO:

            Mezclamos azúcar glas con un poco de agua hasta que hagamos una mezcla consistente. Podemos hacer dos cosas. Bañar los donuts enteros en el glaseado y listo o por el contrario separar la mezcla en partes y teñirlas con colorantes. Echar por encima fideos de chocolate antes de que se seque el glaseado.


¡Y a disfrutar de los donuts caseros!