Soy Raúl Rebollo, un repostero de afición que disfruta horneando cada vez que puede. No soy un experto pero trato de poner el alma en todo lo que hago. Unas veces salen bien y otras regular, pero siempre disfruto haciéndolo. Si te ocurre lo que a mí, no dudes en tomar nota, todo lo que aquí dejo es tuyo... ¡Anímate a hornear! ¡No hace falta que esperes al domingo!
El cumpleaños de una buena amiga merece sin duda una tarta especial. En esta ocasión preparé una tarta a Vanesa con forma de "Cupcake gigante". Para el interior como siempre un estupendo bizcocho de chocolate que nunca deja indiferente y como relleno qué mejor que un Ganache de chocolate negro y una crema de queso con aroma de cereza. ¡Para qué contaros! Como envoltorio unos kit-kat de chocolate con leche que le dan el toque final tremendamente irresistible...
¡No pierdas detalle de los enlaces para no perderte nada!
Bizcocho de chocolate para tartas ---> Pinta aquí.
Crema de queso con aroma de cereza ---> Pincha aquí.
En los enlaces os dejo todos los detalles para preparar esta con forma de CupCake girante con la que podréis sorprender a vuestros invitados. No dudéis en preguntar cualquier cosa que se os pase por la cabeza. Realmente es muy sencillo, sólo debéis seguir los pasos que os describo en los post y seguro que el resultado os hace sentir orgullosos/as.
Os dejo algunas fotos de otras similares que ya preparé anteriormente:
Si queréis saber más sobre esta última, pinchad aquí.
¡Ya tenéis aquí la receta del dulce más rico de toda la Navidad! ¡EL ROSCÓN DE REYES! Una receta casera que os dejará impresionados por su sabor... ¡No olvidéis meter dentro el haba!
¡No debéis olvidar ningún paso! Esta recete tiene varios tiempos, primero haremos una MASA MADRE que dejaremos listas (a poder ser la noche anterior) y por último haremos nuestra masa de Roscón con unos sencillos ingredientes...
INGREDIENTES:
Para la MASA MADRE
90 g. de harina de fuerza.
50 g. de leche (semidesnatada)
15 g. de levadura fresca.
Para la MASA
120 g. de masa madre.
120 g. de leche (infusionada con cáscara de limón, naranja y canela en rama)
El paso a paso tiene varios tiempos. Como os decía más arriba, lo primero que vamos a hacer es nuestra MASA MADRE. Lo ideal es hacerla la noche anterior y dejarla en la nevera toda la noche, pero si no habíais pensado hacer el Roscón y no lo habéis hecho, no importa... basta con hacer la MASA MADRE y dejarla unas horas reposando.
Este proceso será sencillo. Mezclamos la harina de fuerza, la levadura y la leche hasta obtener una pequeña bola de masa que no hará falta amasar en exceso. (Resérvalo tapado con papel film y listo).
Ahora pasamos a la segunda parte. Comienza infusionando la leche con la canela y la cáscara de limón y naranja. (Reservamos). Ahora añadimos el agua de azahar y el ron a la leche (reservamos de nuevo). A continuación mezclamos la harina de fuerza junto con el azúcar, la sal, el resto de la levadura y la MASA MADRE. Añadimos parte de la leche. (Podemos añadir una ralladura de limón si nos apetece). Mezclamos bien. Añadimos los dos huevos y el resto de la leche y seguimos amasando. Al principio la masa parecerá pegajosa pero poco iremos observando que se va despegando más y más. Primero amasamos en un cuenco y más tarde podemos pasar a amasar en la propia encimera. Será más cómodo. Una vez mezclado todo y amasado durante al menos 10 minutos, añadimos la mantequilla a la masa y volvemos a amasar por otros 10 minutos.
Dejamos la masa fermentar por unas 2 horas. Veremos como triplica su volumen. Una vez fermentado, volvemos a amasar por unos minutos y volvemos a dejarlo fermentar otros 15 minutos antes de pasar a formar nuestro roscón.
Ahora es el momento de formar nuestro roscón sobre un papel de horno y pincelarlo con huevo. Lo vamos a dejar de nuevo fermentar por otras 2 horas antes de decorarlo definitivamente y meterlo al horno.
Una vez fermentado, lo pasamos a pincelar de nuevo y lo decoramos con la fruta confitada y el azúcar. ¡No olvidéis precalentar el horno a 180 grados!
Horno 180 grados unos 13 minutos.
¡No pierdas de vista tu Roscón! Se dora muy rápido y no conviene que se te queme. A mi me quedó bastante oscurito el de la foto y hubiera preferido que no se dorara tanto aunque está igual de bueno...
Por último, dejamos enfriar y pasamos al relleno. ¡No olvides que el relleno es un añadido que podrás variar a tu gusto! ¡Sorprende a tu gente con un relleno doble! ¡Así no decepcionarás a nadie! ¡Y listo!
Para que no te pierdas, aquí te dejo la VIDEO-RECETA del Roscón... ¡Más vale una imagen que...!
Bueno, pues con este último Post del año 2016, os DESEO UNA FELIZ NAVIDAD Y UN PROSPERÍSIMO 2017 muy pero que muy respostero. ¡Que se cumplan vuestros sueños! Muchas gracias por seguir ahí cada día y... ¡Nunca dejéis de hornear!
¡Aquí os dejo una nueva "Video-receta" con la que podréis preparar unas riquísimas PASTAS DE TÉ que os aseguro se convertirán en una merienda muy especial.
Siguiendo el paso a paso podréis obtener unas pastas de té muy variadas en las que podréis combinar frutos secos, chocolate, fruta deshidratada, y un sin fin de ingredientes más que darán a vuestras pastas un toque muy profesional.
Os dejo los ingredientes:
200 g Mantequilla sin sal
110 g Azúcar glas
175 g Maicena o harina de maíz
200 g Harina de repostería
1 y ½ Cucharadita de esencia de vainilla
1 Huevo tamaño grande
1 pizca de sal
... y chocolate negro para decorar...
¡Y como vale más una imagen que mil palabras os dejo el vídeo de la receta para que no os perdáis ni un detalle!
Espero que os haya gustado y sobre todo que intentéis hacerlas porque no os vais a arrepentir. Si tenéis cualquier duda ya sabéis donde encontrarme. Podréis dejar un comentario en cualquiera de las redes sociales.
¡Hace mucho tiempo que tenía
ganas de decorar una tarta con estos rosetones tan bonitos! El efecto es muy
interesante y puedes jugar con el color que más te guste o que más guste a la
persona para la que vaya dedicada este delicioso pastel.
En esta
ocasión elegimos el azul y el resultado fue muy bonito. Para poder hacer el
degradado de color yo os recomienzo que lo hagáis de la siguiente manera:
Primero echamos parte de la nata (en función de la cantidad
que vayáis a necesitar) y tratamos de buscar el color más oscuro. Montamos la
nata y retiramos la cantidad que necesitemos.
Ahora, vamos incorporando más nata al bol y vamos montando
(ya sin echar más colorante). Usamos la nata y hacemos la siguiente línea de
rosetones.
Ahora echamos más nata al bol y volvemos a montar. Ya sabéis
que al no echar más colorante cada vez se va a ir blanqueando la nata más y más…
hasta terminar la parte de arriba de nuestro paste con una nata prácticamente
blanca.
También podéis hacerlo de distintos
chocolates aprovechando su color diferente o incluso de un solo chocolate. El
resultado será igualmente bonito.
A continuación os paso algunas ideas
sobre las cremas que podréis
usar para decorar estas tartas
con rosetones:
Cualquiera de estas cremas hará que
nuestra tarta esté realmente deliciosa. Para el bizcocho también puedes usar
varias opciones. Para mí la mejor es el “Bizcocho de chocolate para tartas” que
siempre triunfa allá donde va… ¡No dudéis en coger de este blog la receta! ¡Te
encantará!
¡Ya sabéis! Pinchando en cada uno de
los rellenos y cremas podrás llegar hasta la receta! ¡No te pierdas los “paso a
paso” que encontrarás en este blog y… a hornear!
Quizá esta entrada no sea la más
interesante de todas las que puedas encontrar en este blog pero si una de las
más importantes para mí. ¡Estamos de aniversario! Este blog acaba de cumplir su
primer año y puedo decir con orgullo que después de 365 días continúo
escribiendo en él tan ilusionado como el primer día.
Escribir un blog no es nada sencillo.
Es una ardua tarea que requiere de mucho tiempo, dedicación y constancia. Hacer
buenas fotos, ir registrando cada paso, ofreciendo datos para que nadie se
pierda y después volcarlo todo en este blog… ¡No es nada sencillo! Eso sí, no
puedo dejar de hacerlo porque no encuentro mejor manera de compartir mi ilusión
por la repostería casera que escribiendo en este blog cada receta y compitiéndolo
con todos/as vosotros/as cada uno de los descubrimientos que se van aconteciendo
en mi pequeña cocina.
Quiero dar las gracias a todos
aquellos/as que de una manera u otra me han animado cada día de este año a
continuar ejerciendo mi labor de “bloggero repostero” a través de sus
comentarios, compartiendo mis publicaciones en sus redes sociales y dándole a “me
gusta” para que otros puedan conocer esta comunidad repostera que tanta
felicidad me proporciona.
¡Es genial conocer cada día a
personas que comparten tu misma inquietud compartiendo conocimientos que
contribuyen a que cada día seamos mucho mejores horneando!
12.041 visitas al blog, 832 miembros
en la comunidad de Facebook, 117 en Instagram y más de 55 entradas en el blog
hacen un resumen estupendo de lo que ha sido el primer año de vida de este
espacio repostero que formamos entre todos/as.
¡GRACIAS POR CONTRIBUIR A QUE EN ESTA
COMUNIDAD CADA VEZ SEAMOS MÁS!
Estamos en pleno verano
y el calor es elevado. Lo que ocurre es que ese calor también se hace presente
en nuestras elaboraciones reposteras y no siempre para mejorarlas. En este
caso, vamos a hablar de un ingrediente esencial en la repostería y que, a
menudo, no es muy compatible con la época estival. ¿Qué nada debo usar para
cada postre? ¿Cómo estabilizo la nata para que el calor del verano no estropee
mi tarta? ¿Son todas las natas iguales?
La
nata es un ingrediente estrella en el mundo de la repostería. Este ingrediente
está presente en muchas de las elaboraciones reposteras que cada día realizamos
en nuestras cocinas pero no siempre resulta igual de fácil usarla debido a sus características
y a la existencia de diversos tipos que se adecuan a cada receta y que sin duda
es necesario conocer para que el resultado sea el que buscamos.
La temperatura de la nata, la de nuestra cocina, etc. son
factores que pueden afectar directamente a este producto y al resultado que nos
ofrezca. No dudéis en que la nata hay que montarla siempre “muy fría”. ¿A quién no se le ha cortado
alguna vez la nata al montarla? Pues eso, yo iría más allá y me atrevería a
decir que, si podéis meter la varilla de montar y el bol en el frigorífico una
hora antes de montarla muchísimo mejor.
¿Qué dónde está la clave? Pues es muy
fácil. La clave se encuentra en el porcentaje
de materia grasa que lleve nuestra nata. En el mercado encontramos diversos
tipos de natas en el que el porcentaje de materia grasa va a ser diferente. En
función de la elaboración que pretendemos realizar deberemos hacer la elección
de una y otra. Para ello, vamos a hacer un repaso de los tipos de natas más
comunes y la elaboración para la que se suele usar.
¿Cuántos tipos de nata hay? Allá van las
más comunes:
Crema de leche o
nata de cocinar:
Esta nata es la que solemos usar para cocinar. También se le suele denominar “nata
ligera” y se caracteriza porque su índice de grasa es más bien bajo. En este
caso, lo que solemos necesitar es que espese un poco nuestra receta por lo que suele
usarse para hacer salsa para la pasta, salsas especiadas para carnes, etc. Su
índice de materia grasa oscila entre 15-18% incluso puede llegar a tener un
23%. Al contener menos grasa es más ligera y más sana que el resto.
Nata de montar: Es aquella nata cuyo porcentaje de
materia grasa es más elevado. Estamos hablando de una nata con una
concentración de grasa entre un 30-35% (incluso a veces, algo más) Es aquella
que encontramos en el supermercado como “nata para montar” y que
tradicionalmente usamos para elaborar postres y aportar materia grasa a
nuestros pasteles. Aquí, debemos hacer una distinción. Normalmente para cualquier
elaboración repostera con emplear esta es suficiente. Ahora bien, si lo que
queremos es usar la nata para decorar
nuestras tartas haciendo filigranas con las mangas pasteleras debemos usar
una nata con un porcentaje de materia
grasa superior al 35%. ¿Por qué? Muy sencillo, porque aportará mayor
estabilidad a la nata y no se nos vendrá abajo una rato después de terminar el
postre. Esta nata, también denominada “Nata
vegetal” (38% m.g.) es la más usada por las pastelerías de nuestro barrio
por su textura y nivel de estabilidad.
Nata de Untar: Esta nata es menos común pero suele
encontrarse en el mercado con un porcentaje de materia grasa muy elevado
(50-55% m.g.) debido a su consistencia tipo “queso”.
Por tanto, ¿qué nata usaría
yo? Pues depende. Está claro que para cualquier elaboración que lleve nada
y vaya a ser integrada en la receta mezclado como un ingrediente más, yo usaría
la nada de montar con un 35% de materia grasa (vamos, la de “montar” de
Mercadona). Sin embargo si lo que quiero es rellenar pasteles tipo; Palitos de nata, decorar tartas o rellenar un
Brioche, etc, yo sin duda usaría la nata
vegetal (38% m.g). ¿Dónde la puedo
encontrar? Pues normalmente no la puedes encontrar en el supermercado de
barrio pero sí en almacenes más especializados donde suelen venderlas en formatos
de litro a un precio no muy alto. Yo la encuentro sin problema… ¡No dudes en
preguntarme si quieres saber donde! (jejeje).
Por tanto, no dudes en que hay una
nata que se adecuará sin duda a tu receta y su elección será fundamental para
terminar con éxito. Todos los postres que hagamos con nata se pueden congelar, por lo que, si estamos en una época del
año muy calurosa y queréis conservar vuestros pasteles más tiempo no dudéis en
meterlas a la nevera… al descongelarse estarán como recién hechos.
¿Hay algún truco para montar bien la
nata? Yo te
recomiendo que, además de la temperatura como antes mencioné la montes siempre
con una amasadora. La batidora de toda la vida nos servirá evidentemente pero
una varilla de amasar nos proporcionará un montado mucho más agradable.
Recuerda siempre que si quieres que tu nata esté más dulce debes añadirle
azúcar. Lo ideal es que la añadas cuando ya la nata esté montando. Cuando veas
que la nata está cogiendo una consistencia adecuada añade el azúcar poco a poco
(y si es azúcar glass mucho mejor ya que evitará que notemos la textura de los
granos de azúcar).
Para mí, descubrir la nata vegetal
fue todo un acontecimiento ya que sin duda otorga a mis creaciones una toque
profesional que sin duda no la aportan otras natas del mercado, así que… ¿Por
qué no te atreves a probarla?
Estamos en pleno verano y hace mucho calor. Esto es fundamental a la hora de seleccionar los ingredientes más adecuados para nuestras tartas.
¿Queréis un consejo? Ahora en verano decorad vuestras creaciones reposteras con fruta. Es una magnífica idea que aportará a vuestra tarta un toque muy fresco.
Nada más creativo que jugar con los colores que nos ofrece la fruta para poder dar un toque elegante a nuestro pastel.
En esta tarta he combinado la fruta de varias formas. Los rellenos que he elegido para el interior también son de los más fresco. Se trata de una capa de nata y otra de crema de queso y piña. ¡Os aseguro que triunfaréis!
Si quieres saber como hacer la crema de queso para el relleno haz clik aquí:
En este casó realicé una "Rosa" con mango que hizo de elemento central. Al rededor coloqué en finas láminas Kiwi, plátano y melocotón. Para finalizar coloqué encima de unos rosetones de nata unas moras frescas que le dieron un toque aún más fresco.
Para la cobertura podéis usar lo que más os guste. Por lo general la nata es la reina de todas las tartas pero ya sabéis que en la variedad está el gusto y tenéis muchas opciones:
Podéis pinchar encima si queréis ir a las recetas:
¡Truco! Una vez que hayáis colocado todas las frutas laminadas distribuidas por la tarta, calentad en el micro unas cucharadas de mermelada de melocotón (o cualquier otra que no sea muy oscura) y con la ayuda de un pincel de cocina pintad todas las frutas. Esto hará que queden bien sujetas a la tarta y además le otorgará un brillo muy delicioso.
Recordad que aquí podréis encontrar todos y cada uno de los pasos para hacer tartas tan frescas como esta. Sólo tendréis que buscar las recetas de los distintos alimentos y entrar en la cocina.
¡Consejo! Si os apetece hacer una tarta así, os aconsejo que hagáis el bizcocho un día antes. De este modo no perderéis tiempo en dejar enfriar el bizcocho para cortarlo en láminas. Además, lo ideal es hacer el día antes el bizcocho y las cremas. Así, el mismo día del acontecimiento sólo tendréis que disfrutar montando la tarta.
Recordad que también podéis hacer tartas de frutas con crema de queso que se hacen muy rápido y quedaréis como los reposteros más dicharacheros del verano... ¡Aquí os dejo algunas ideas!
¡Espero que vuestro verano esté siendo muy dulce y sobre todo espero que os animéis a repostear! No dudéis en hacedme llegar todos vuestras dudas y si además me enviáis fotos de vuestras creaciones ya sería PERFECTO!
Me hace feliz comunicaros que este año participo como candidato en el concurso que cada año organiza CANAL COCINA y en el eligen al "COCINERO BLOGUERO" del año. En cada edición son numerosos los Blogueros, Youtubers e Instagraneros que participan con sus sitios webs... todos y cada uno de ellos dedicados al mundo de la cocina.
Hasta Septiembre no se darán a conocer el nombre de los finalistas pero poder participar ya es un placer. El blog RECETAS PARA UN DOMINGO crece cada día más gracias a las aportaciones y a los usuarios que lo siguen, haciendo que cada día sean más las personas que componen esta comunidad dominguera.
La repostería creativa es un mundo por descubrir y gracias a este sitio web puedo compartir cada una de las creaciones que voy haciendo... aprendiendo y disfrutando cada día de todo lo que la repostería nos puede ofrecer. ¡Gracias por dejarme compartirlo con vosotr@s!
Ahora sólo hay que cruzar los dedos y esperar a que el jurado haga público el nombre de los agraciados. ¿Quién sabe? ¿Seré yo el próximo BLOGUERO COCINERO 2016? (jajaja) ¡Sería lo más...!
¡No puedo creer que aún no sepas que las tartas más bonitas y fáciles van cubiertas de un Glaseado que tú puedes hacen en casa y de una manera sencillísima!
Es muy sencillo, sólo tienes que calcular los ingredientes en función del tamaño de tu tarta:
Si es PEQUEÑA usa los siguientes ingredientes:
98 g. de agua.
86 g. de nata para montar (mínimo 35% m.g.)
120 g. de azúcar banca.
40 g. de cacao en polvo sin azúcar.
2 hojas de gelatina.
Si es MEDIANA usa los siguientes ingredientes:
145 g. de agua.
130 g. de nata para montar (mínimo 35% m.g.)
180 g. de azúcar banca.
60 g. de cacao en polvo sin azúcar.
3 hojas de gelatina.
Si es GRANDE usa los siguientes ingredientes:
290 g. de agua.
260 g. de nata para montar (mínimo 35% m.g.)
360 g. de azúcar banca.
120 g. de cacao en polvo sin azúcar.
6 hojas de gelatina.
Esta vez te explico el paso a paso a través de un VIDEO. Así entenderás bien todo el proceso para llegar a hacer este glaseado hará que tu tarta quedé muy brillante. ¡No pierdas detalle!
Espero que no tengas dudas y pronto puedas poner en práctica esta receta que te aseguro dará a tus tartas un toque muy especial. ¡Ponto volveré con nuevos glaseados!
En este post os traigo otra buena
idea para vuestra mesa dulce. ¡Tienes una boda y quiere hacer tú mismo un
detalle dulce para tus invitados? ¡No lo dudes! Estas galletas además de ser
parte de tu mesa dulce también será parte del recuerdo ¡Nadie se las querrá
comer de lo bonitas que son! ¡Ya lo veréis!
En este caso, Vanesa, Mª Carmen, Eva
y un servidor las hemos hecho para la mesa dulce de una boda y… ¡Bueno! ¡Volaron!
Esta es la mejor prueba de que no puedes dejar de hacerlas para cualquier
acontecimiento que tengas…
Te paso los ingredientes para hacer
las galletas:
200 g. de mantequilla sin sal.
195g. de azúcar glass.
1 huevo.
400 g. de harina de trigo.
Media cucharadita de sal.
1 cucharadita de esencia de vainilla (¡O canela!)
Después para
decorarlas necesitarás:
Fondant de color negro.
Glassa Real y colorante negro.
1 Bolígrafo blanco “alimentario”.
Ahora, sólo
tienes que seguir esto sencillos pasos y tendrás tus deliciosas galletas para
decorar:
Lo primero que vamos a hacer es mezclar bien la mantequilla a
temperatura ambiente junto con el azúcar glass hasta que la mezcla esté bien
"pomada" (como una crema blanquecina).
Una vez que tengamos la mantequilla bien integrada con el
azúcar vamos a echar el huevo y la sal y ¡a amasar bien!
Ahora vamos a ir incorporando poco a poco la harina hasta que
vayamos obteniendo una masa cada vez más consistente.
Seguimos amasando. Ahora cambiamos a las varillas de
amasado... porque la masa cada vez será más consistente y nos costará más
amasar... (lo puedes hacer también con las manos ¡Sin problema!)
Cuando veamos que ya la masa está bastante más consistente,
la echamos en la encimera y seguimos amasando a mano durante unos minutos hasta
obtener una bola de masa.
Ahora es el momento de dividir la masa en dos e ir amasando
con un rodillo hasta que tengamos un grosor de unos 8 milímetros.
TRUCO: Una vez que tengamos la masa estirada lo mejor es meterla
un ratito en la nevera antes de cortar las galletas con los cortadores.
¡Y al horno! Recuerda precalentar el horno a 180 grados para
que esté muy calentito cuando metamos las galletas. En 12-15 minutos estarán
listas. El truco está en sacarlas cuando tengan los bordes doraditos.
Al salir, lo mejor es no tocarlas mucho porque se pueden
partir. Aún estarán algo blanditas pero tranquil@ ¡Al enfriarse endurecerán! Yo
las suelo dejar enfriar en una rejilla que apoyo sobre unos vasos boca abajo.
Ahora ya tenemos nuestras galletas ¡Pero no te las comas
todavía! ¡Lo sé, es complicado no lanzarse! pero debes esperar porque es mejor
comérselas cuando están decoradas. ¡Eso es justamente lo que vamos a hacer a
continuación...
Decoración:
La decoración puedes hacerla de dos maneras diferentes:
Con fondant negro:
Esta es quizá la más sencilla. Si no has usado nunca la glasa
o no tienes buen pulso te recomiendo que uses esta versión. El resultado es
¡Fantástico!
Sólo tenemos que ir extendiendo bien el fondant con la ayuda
de un rodillo e ir colocándolas sobre las galletas. ¡El fondant lo pegaremos a
las galletas con un poco de agua y azúcar!
Con glassa Real:
Esta versión también es muy divertida pero requiere quizá de
más paciencia y entretenimiento. La glassa real la compramos así, sólo tenemos
que mezclarla con agua y echarle el colorante negro para poder usarla.
Le aplicamos la glassa con paciencia (y la ayuda de una manga pastelera con una boquilla) en las galletas y dejamos que se
sequen bien para poder escribir sobre ellas. La glassa quedará dura y podremos
escribir encima sin problema.
Después, sólo tendréis que escribir sobre ellas, meterlas en bolsitas y anudarlas con un lazo que os guste. ¡Y ya están listas para ser devoradas! ¡O no...! jajajaja!!
¡Lo sé! Soy consciente de que la repostería incluye mucha azúcar
pero, ¿Sabéis que existe un azúcar que tiene un sabor diferente a la blanquilla
que usamos habitualmente? Pues sí.
Se trata del
azúcar mascabado, es un azúcar de caña integral, no refinada que tiene un color
marrón oscuro y una gran cantidad de melaza, lo que le da un gusto
muy particular así como una textura pegajosa. ¡Su sabor es realmente distinto!
Eso sí, no
quiero que nadie se lleve a engaños, este azúcar tiene un aporte calórico
similar a la que usamos tradicionalmente pero si es cierto que su sabor es
distinto. Hay quien piensa que este azúcar es ligeramente más beneficiosa para
dietas o incluso para personas con diabetes, pero no hay ningún estudio que
afirme esto. Así que yo… ¡Lo elijo por su sabor!
Bueno, pues
eso, que no me enrollo más y os paso la receta:
INGREDIENTES:
190 g. de azúcar mascabada (o azúcar moreno si no tienes)
270 g. de harina de fuerza.
15 g. de levadura en polvo.
4 huevos.
120 g. de aceite de girasol.
1 yogurt natural o de limón (125 g.)
Ralladura de un limón.
El proceso
de este bizcocho es muy pero que muy fácil. Sólo tienes que comenzar batiendo
bien los ingredientes húmedos y después vas añadiendo los secos. ¡Y listo!
Hornéalo a
170 grados con calor arriba y abajo durante unos 40 minutos y a 160 grados si
usas ventilador.
Para que te
salga un bizcocho realmente bueno y esponjoso no dudes en leer la entrada
anterior a esta. Allí encontrarás trucos que te vendrán genial para que el
resultado de tu bizcocho sea especialmente bueno.
¡Espero que
el resultado te guste tanto como me gustó a mí! A partir de ahora ya sabes, el azúcar
que elijamos otorgará a nuestro bizcocho un sabor diferente. ¡Pruébalo!
¿Estás cansada de que
tus bizcochos no suban? ¿A menudo se te apelmaza por dentro? ¿Quieres que tus
bizcochos estén más esponjosos? ¿Te gustaría que tus bizcochos permanecieran jugoso más
tiempo? No te pierdas los trucos que te voy a ofrecer a continuación…
¡Lamentarás no haberlos conocido antes!
Muchas veces he
escuchado la frase “no me suben los bizcochos” o lo que es aún peor “me subió
muchísimo y al sacarlo del horno se vino abajo” y es que son muchos los aspectos que
pueden estar influyendo para que esto te ocurra. A continuación voy a ofrecerte
algunos consejos que te ayudarán a hornear el bizcocho más delicioso del
planeta:
Usa la temperatura
idónea. Un fallo
común es querer hacer los bizcochos muy rápidos. La temperatura ideal para
hacer nuestros bizcochos será de 180 grados. Calor arriba y abajo. ¡No corras!
El bizcocho a muy alta temperatura subirá muy pronto pero perderá aire nada más
salir del horno. Si usas ventilador deberás hornear tus bizcochos a 160 grados.
Recuérdalo: “Tu bizcocho necesita tiempo de horneado”.
Bizcocho de claras
Temperatura del molde. Aunque nunca lo hayas pensado, la
temperatura del molde es fundamental para que tus bizcochos suban más o menos
rápidos. Introduce el molde del bizcocho siempre en la nevera una hora antes de
meterlo al horno. ¿No has notado que los bizcochos suelen subir mucho por la
parte central y menos por los laterales? Eso es en parte debido al contraste de
temperatura de la mezcla y el molde. TRUCO: También puedes atar un trapo
previamente humedecido alrededor del molde. Esto hará que la temperatura del
molde se caliente de manera más progresiva. ¡Pruébalo!
Ingredientes a
temperatura ambiente.
Lo ideal es tener todos los ingredientes a la misma temperatura para que ese
contraste no mande al traste nuestra exquisita creación. Sobre todo huevos,
mantequilla, etc. si los incorporamos a la masa directamente de la nevera
afectará en gran medida a la textura de nuestro bizcocho. ¡Recuerda sacar
siempre un ratinín antes de la nevera todos los ingredientes que necesitas! (¡salvo
que la receta diga lo contrario!).
Bizcocho de chocolate para tartas
Si la masa está lista
hornéala inmediatamente. La masa del bizcocho no admite esperas. ¡No dejes pasar mucho tiempo
una vez lista! Lo único que conseguiremos es que pierda aire. ¡amasa y hornea!
¡Cuidado con el
bizcocho de chocolate!
Tendemos demasiado a querer convertir los bizcochos “básicos” en bizcochos de
chocolate. ¡Esto no está mal! Pero si es fundamental saber que el chocolate (Cacao
en polvo deshidratado, Nutella, Cola-cao, etc) se comporta de nuestra masa de
una forma especial que puede ir en contra del objetivo que perseguimos. El
cacao tiende a absorber más humedad de nuestra mezcla que cualquier otro
ingrediente. Si no lo tenemos en cuenta podría salirnos un bizcocho apelmazado
y con una textura bastante desagradable. Truco: ¡Échale una cucharadita de miel
a la mezcla! Esto hará que nuestro bizcocho sea más jugoso y se conserve así
mucho más tiempo.
Si usas cacao aplica
esto: “+ CACAO – HARINA”. No olvides también
que el porcentaje de cacao que añadamos a nuestra mezcla deberíamos restarlo de
harina. ¡No te la juegues añadiendo tanta cantidad de ingredientes secos! (+
cacao - harina).
Bizcocho de mascabo
¡Una masa con mucho AIRE! Para que nuestros bizcochos suban
mucho y estén por dentro muy esponjosos debemos introducir en la masa mucho
aire. ¿Cómo? Cuando vayas a preparar la masa de tu bizcocho mucha antes que
nada los huevos con el azúcar. ¡Bate muy bien y durante bastante tiempo! La
masa duplicará su tamaño. A partir de este momento no mezcles con una amasadora
o a máquina. Hazlo a mano, con una espátula y con movimientos envolventes ¡Para
que no pierda el aire que le hemos introducido!
Bicarbonato + Vinagre
> Bizcocho esponja.
Aunque te parezca algo raro, el bicarbonato y el vinagre harán una reacción
dentro de la masa de tu bizcocho una vez que esté horneándose que hará que el
resultado ser realmente notable. No debes echar mucha cantidad. Una vez que
tengas tu masa lista, mezcla en un pequeño bol una cucharadita de vinagre y
otra de bicarbonato y rápidamente añádesela a tu mezcla. Ahora sólo tendrás que
hornearlo y punto. El resultado te sorprenderá.
¡No abras el horno
durante el proceso!
Sobre todo durante los primeros 20 minutos. Las 2/3 partes del proceso de
cocción son fundamentales. ¡Si lo haces interrumpirás el horneado y dejará de
subir!
Bizcocho tradicional de limón
¡No te pases en el tiempo
de cocción/horneado!
Esto hará que tus bizcochos se sequen en exceso y no es esto lo que queremos.
Lo normal es 7 minutos por cada centímetro de grosor de la masa. Si es de
chocolate debes aumentar un poco el tiempo de cocción.
¡Deja que se atempere
antes de desmoldarlo!
Un error bastante común es querer desmoldar muy pronto. ¡A mí me ocurre a
menudo! Esto nos llevará a que nuestro bizcocho se rompa! ¡Pero tampoco te
pases! Lo normal es dejarlo enfriar unos 8/10 minutos. Si lo dejamos más tiempo
nuestro pastel puede quedarse pegado al molde con el consiguiente resultado catastrófico.
¡No te flipes con los
ingredientes! A
menudo queremos bizcochos perfectos usando la medida de los ingredientes “a ojo”.
Esto es un error ya que en la receta de bizcochos es muy importante usar la
medida correcta de cada ingrediente. Esto nos ayudará a que el bizcocho tenga
la textura ideal, ni muy seco ni muy húmedo. ¡Pesa bien todo los ingredientes y
no improvises!
Creo que si tienes en cuenta estos
consejos llegarás a conseguir tu bizcocho perfecto. Recuerda que hornear un
buen bizcocho es algo complicado y se consigue horneando mucho e investigando
hasta encontrar la receta perfecta. Estoy seguro de que a partir de este
momento tus bizcochos serán un ANTES Y UN DESPUÉS.